Migrantes que cruzaron ilegalmente desde Marruecos hacia España se congregaron en la playa de Ceuta el domingo 2 de agosto de 2026. La Comisión Europea reconoce que el número exacto de inmigrantes no regulares sigue sin estar claro, estimando que podrían ser "varios miles" tras la afluencia masiva en julio. La institución europea prioriza el retorno de estos migrantes, incluidos los menores no acompañados, a Marruecos.

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, señaló que no conoce con certeza cuántas personas permanecen en la ciudad autónoma tras la llegada de 80.000 personas en pocos días. Vivas exige la expulsión de todos los migrantes a Marruecos y acusa al gobierno español de pasividad. Por su parte, el exministro José Manuel García-Margallo criticó la situación, calificando el escenario como "un disparate".

Bruselas ha respaldado el retorno de los menores no acompañados que se encuentran en Ceuta, siempre que se garantice su entrega a familiares o a estructuras de acogida adecuadas. El reglamento de retorno aprobado en junio refuerza la política de expulsión y establece centros de deportación fuera de la UE. Vivas y su equipo exigen también un refuerzo policial en la zona para controlar la afluencia.