Rodri aterrizó en Barcelona el lunes 17 de agosto tras la confirmación de su transferencia del Manchester City al Barça. El centrocampista español, de 30 años, llegó a la ciudad catalana en un vuelo procedente de Inglaterra, donde había estado entrenando con la selección española. Su llegada marca el inicio de una nueva etapa en su carrera, ya que firmará un contrato de cuatro temporadas con el club.
El futbolista, que ha sido uno de los mejores jugadores de la Copa del Mundo, expresó su entusiasmo por unirse al Barça. "Jugar en el Barça es un sueño", declaró al llegar al aeropuerto. Su transferencia, valorada en 75 millones de euros, representa un hito en la historia del club, que ha logrado cerrar un acuerdo con los 'red devils' de Inglaterra.
Mientras tanto, el Barça también ha estado moviéndose en otros frentes. El joven belga Jesse Bisiwu, recientemente fichado desde el Club Brugge, ha dejado una buena impresión en los entrenamientos y ha sido bien recibido por los aficionados. Además, el exjugador Sergio Busquets ha regresado al club como entrenador, integrándose en la comisión técnica del Barça Atlètic.
La llegada de Rodri no solo refleja la recuperación financiera del Barça, sino también su ambición de reforzar su plantilla para competir a nivel europeo. Con la llegada del mediocampista, el club busca consolidar su posición en la Liga española y en la Champions League.

























