El jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta ha presentado su dimisión tras ser acusado de no haber alertado sobre la crisis migratoria que afectó a la ciudad. Según informes, el funcionario aseguró haber informado a su jefe sobre los mensajes de alerta del CNI, pero esto contradice la versión oficial del gobierno.
El Partido Popular ha criticado duramente al gobierno, acusándolo de actuar con "negligencia dolosa" ante la crisis. El secretario general del PP ha señalado que la situación podría repetirse en Canarias si no se toman medidas. Por su parte, el PSOE ha defendido al gobierno, afirmando que la crisis no era previsible y acusando a PP y Vox de usarla como arma electoral.
Los informes desclasificados revelan que varios organismos, como el CNI, la Policía Nacional y la Guardia Civil, habían lanzado avisos sobre la entrada masiva en Ceuta. Sin embargo, el gobierno no los incorporó a su relato oficial. La juez Tardón ya ha citado al primer testigo de cargo, lo que indica que la situación podría derivar en una investigación más amplia.
La tensión política se intensifica en el seno del gobierno, con acusaciones cruzadas y una falta de consenso sobre cómo manejar la crisis migratoria. La dimisión del funcionario no resuelve las dudas, sino que las profundiza.



























