La proyección de cierres de bodegas en Perú para 2026 alcanza las 6.000 unidades, casi duplicando el número registrado en 2025, según un análisis reciente. Esta cifra refleja el impacto combinado de la inseguridad y del Fenómeno El Niño, que afecta directamente la operación de las microempresas. La criminalidad se ha convertido en una de las principales barreras para el funcionamiento de estas empresas, según datos recopilados por el sector.

Además del robo y la violencia, los dueños de bodegas enfrentan dificultades para garantizar la seguridad de sus mercancías y personal. El Fenómeno El Niño, por su parte, incrementa los riesgos en el abastecimiento, reduce las ventas y eleva los costos operativos. Estos factores combinados generan una situación compleja para las empresas pequeñas, que ya luchan por mantener su estabilidad económica.

El estudio destaca la necesidad de políticas públicas que aborden tanto la seguridad como la adaptación al cambio climático. Aunque no se establecen fechas exactas para los cierres, el aumento de la inseguridad y la incertidumbre climática continúan siendo preocupantes para el sector.