El 11 de septiembre de 2001, dos aviones fueron utilizados como armas en un ataque contra las Torres Gemelas en Nueva York, causando la muerte de miles de personas y marcando un antes y un después en la historia mundial. Veinte y cinco años después, la ciudad sigue honrando a las víctimas y recordando el impacto del suceso. El sacerdote franciscano Mychal Judge, reconocido como la primera víctima oficial del ataque, sigue siendo un símbolo de valentía y fe. En un nuevo artículo, se reafirma el llamado a su canonización, destacando su compromiso con los demás incluso en la muerte.
Mientras se conmemora el suceso, se recuerdan también las historias de quienes vivieron el día. Luciano González, un residente de Nueva York en ese momento, grabó con su cámara el ataque, imágenes que hoy son parte de la memoria colectiva. Además, trabajadores migrantes como Franklin Anchahua, que participó en la limpieza de escombros, aún enfrentan consecuencias a largo plazo en su salud.
El actor Steve Buscemi, quien había sido bombero en Nueva York antes de su carrera en el cine, regresó al lugar de trabajo para ayudar en las labores de rescate. Su historia refleja la resiliencia de los ciudadanos. Por otro lado, el ataque cambió profundamente las prácticas de seguridad en los vuelos, con nuevas medidas implementadas por Estados Unidos.
La conmemoración del 25 aniversario no solo honra el pasado, sino que también invita a reflexionar sobre el presente y el futuro.


























