Migrantes llegaron en masa al enclave español de Ceuta, generando una crisis que ha puesto en tensión a España y Marruecos. El Ministerio Público señaló que la entrada masiva ocurrió en territorio español y investiga posibles delitos, incluyendo homicidio y organización criminal. Mientras tanto, políticos españoles acusan a Marruecos de haber organizado el asalto, aunque no hay pruebas concluyentes.

Un periodista marroquí criticó la respuesta del gobierno español, afirmando que cada vez que hay una crisis, Madrid culpa a Marruecos como si fuera el diablo personificado. Por su parte, el exlíder de Podemos, Pablo Iglesias, defendió que la relación entre España y Marruecos no es sensata.

El líder del PP, Feijóo, censuró al presidente Sánchez por no dar una versión clara sobre el incident, advirtiendo que ya es tarde para resolver la situación. A su vez, un think tank conservador estadounidense acusó a Marruecos de una "invasión" en Ceuta y pidió apoyo a Washington.

Un sindicato denunció represalias contra agentes que realizaron un informe señalando a Marruecos. La profesora española en Marruecos cuestionó si el informe del CENIF demostró que Marruecos organizó el asalto, aunque reconoció que las autoridades marroquíes no impidieron la entrada. La tensión persiste, con dudas sobre la soberanía de Ceuta y la actuación de Rabat.