La ONU ha aprobado una resolución que busca abandonar la proyección cartográfica de Mercator, utilizada desde 1569, y promover una nueva forma de representar los continentes. Esta decisión, respaldada por 164 países, busca corregir las distorsiones que hacen que continentes como África y América Latina aparezcan reducidos en los mapas tradicionales. Estados Unidos fue el único país que votó en contra, mientras seis naciones se abstuvieron.
La resolución, presentada por Togo y apoyada por la Unión Africana, propone un cambio progresivo en la forma en que se representan los territorios en los mapas. El objetivo es ofrecer una visión más precisa del tamaño real de los continentes, lo que podría influir en la percepción geográfica y cultural de diferentes regiones. La nueva proyección busca equilibrar la representación de todos los países, evitando sesgos que han existido durante siglos.
La decisión refleja un esfuerzo por corregir una tradición cartográfica que ha sido criticada por distorsionar la realidad geográfica. Aunque no se establece una fecha límite para la transición, se espera que los países adopten gradualmente la nueva proyección en sus materiales educativos y oficiales. La iniciativa ha sido bien recibida por varios gobiernos, que consideran que es un paso importante hacia una representación más justa del mundo.


























