El Gobierno ha decidido coordinar la respuesta a la crisis migratoria en Ceuta, tras la situación de caos generada por el desalojo de la playa del Trampolín y el colapso sanitario. El presidente Pedro Sánchez ha designado al ministro Ángel Víctor Torres como coordinador general de la acción del Ejecutivo en la ciudad autónoma. Esta medida busca unificar la gestión entre los distintos ministerios y mejorar la comunicación con las autoridades locales.

La crisis, que ha provocado protestas y denuncias de la ciudadanía, se ha agravado con el desalojo de la playa, donde se encontraban personas en situación irregular. El Gobierno ha anunciado el traslado de 1.800 personas a centros de acogida, aunque fuentes alertan de que la situación sigue sin control. La Confederación Española de Policía ha exigido refuerzos inmediatos, señalando que la situación es "sin salida".

A pesar de los esfuerzos, el Gobierno enfrenta críticas por su gestión. El PP ha lamentado que no haya consultado a los líderes locales, mientras que el vicepresidente de Ceuta denuncia una imagen pública que no refleja la realidad. La coordinación del Ejecutivo se presenta como una medida clave para restablecer la normalidad, aunque fuentes indican que este proceso tardará meses.

El traslado de 500 niñas sigue en espera de un acuerdo formal con el líder local, Juan Jesús Vivas, mientras el Gobierno defiende que se han realizado avances. La situación sigue siendo compleja, con desafíos tanto humanitarios como políticos.