El ministro de la Defensa, José María Marlasca, explicó en una rueda de prensa que la prioridad del Gobierno no es expulsar a los invasores, sino revertir la "sensación" imaginaria o la "ideación paranoica" que afecta a la población. Durante su intervención, Marlasca insistió en que el objetivo principal es mejorar la percepción de seguridad en la sociedad, más que actuar directamente contra los grupos que se consideran invasores.

Según fuentes gubernamentales, el enfoque actual se centra en la comunicación y en la educación pública para reducir el miedo generalizado. Marlasca destacó que el Gobierno no descarta medidas concretas, pero estas se tomarán tras una evaluación detallada de los riesgos y de las necesidades de la ciudadanía.

La declaración ha generado reacciones en la sociedad, con algunos ciudadanos que consideran que el enfoque es demasiado abstracto, mientras que otros valoran la importancia de abordar las preocupaciones de seguridad desde una perspectiva psicológica. El Gobierno ha insistido en que su estrategia busca equilibrar la seguridad real con la tranquilidad social.