Italia y España se enfrentan a una tensión diplomática tras la decisión del gobierno español de reanudar controles fronterizos a viajeros italianos en Ceuta, territorio español en África. El ministro italiano de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, calificó la medida como "desproporcionada" y exigió que el gobierno de Meloni "reaccione" (heraldo.es). Esta decisión se produce en el contexto de la crisis migratoria en Ceuta, donde se han registrado aumentos significativos de personas en situación irregular.
El ex primer ministro italiano Matteo Renzi criticó la postura de Meloni, acusándola de romper la solidaridad europea y de actuar por motivos propagandísticos. Renzi destacó que la medida podría provocar una reacción en cadena que afecte negativamente a los ciudadanos italianos (democrata.es). A su vez, el gobierno español, liderado por Pedro Sánchez, ha insistido en que sus controles son necesarios para garantizar la seguridad en la región.
La situación ha generado un pulso diplomático entre Roma y Madrid, con ambos países señalando a su contraparte como responsable de la escalada. Mientras Italia exige una respuesta proporcional, España defiende su decisión como medida de seguridad en un contexto de crisis migratoria (elmundo.es).



























