Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, advirtió en una comparecencia en Fráncfort el 23 de julio de 2026 que Europa no puede permitirse quedarse atrás en la revolución de la inteligencia artificial. En su discurso, destacó que el modelo de crecimiento actual de la Unión Europea se enfrenta a importantes desafíos, derivados de una fragmentación excesiva del mercado único. Esta situación, según Lagarde, limita la capacidad de Europa para competir a nivel global en la carrera por la IA.

La presidenta señaló que el modelo de crecimiento europeo se basa en tres pilares fundamentales, que hoy están debilitándose debido a los cambios en la economía global. El primero de estos pilares fue la expansión del comercio internacional, el segundo la integración financiera y el tercero la cooperación tecnológica. Sin embargo, estos elementos están ahora bajo presión, lo que pone en riesgo la estabilidad económica de la región.

Lagarde insistió en la importancia de invertir en la inteligencia artificial para no repetir el error del pasado. Europa, en su opinión, no puede permitirse quedarse fuera de esta revolución tecnológica, ya que su capacidad de innovación y competitividad depende directamente de su adaptación a los avances digitales. La presidenta llamó a una apuesta clara y decidida por la IA como motor del crecimiento futuro.