El rey emérito Juan Carlos I llegó a Barcelona para despedir a su amigo José Cusí, quien falleció a los 92 años en la ciudad. El funeral se celebró tras la muerte del antiguo diputado y amigo cercano del monarca. Juan Carlos I asistió al acto en el que se despidió de Cusí, quien vivió en Barcelona durante mucho tiempo.
El exdiputado, conocido por su cercanía con la familia real, murió debido a su estado de salud debilitado. Su fallecimiento marcó el fin de una amistad que se extendió durante décadas. El rey emérito, que ya había abandonado Barcelona tras asistir al funeral, mostró su respeto y afecto hacia su amigo en el último viaje a la ciudad.
La ceremonia fue un momento de duelo y recuerdo para quienes lo conocieron. La presencia del rey emérito en el funeral reflejó la importancia de su relación con Cusí. La comunidad local y allegados se reunieron para honrar la vida del fallecido.
La muerte de José Cusí representa una pérdida para la historia política y personal de Barcelona. Su legado se mantiene en la memoria de quienes lo acompañaron en sus últimos días.




























