Un buque de guerra ruso fue acusado de disparar dos bengalas contra un helicóptero danés en el Báltico, según informes de la prensa española. El incidente, ocurrido en aguas internacionales, fue denunciado por Dinamarca como parte de una campaña de guerra híbrida llevada a cabo por Rusia contra Europa y la OTAN. La embajada danesa en Moscú señaló que el acto constituye una violación de la soberanía danesa y una provocación contra la seguridad regional.

La OTAN, por su parte, se mostró comprometida con la defensa de sus miembros en el flanco oriental de Europa. En un comunicado, la organización destacó su preparación para responder a cualquier amenaza proveniente de Rusia. Países como Lituania, Polonia y otros de la región han incrementado su vigilancia fronteriza, temiendo que la guerra en Ucrania se extienda a sus territorios.

El incidente ha generado tensión entre Rusia y la comunidad occidental, con acusaciones mutuas de violaciones de la soberanía. Mientras Moscú niega los hechos, los países bálticos y la OTAN insisten en la necesidad de una respuesta firme. La situación sigue siendo un punto crítico en la tensión geopolítica entre Occidente y Rusia.