El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, negó este miércoles en el Congreso de los Diputados las acusaciones de chantaje por parte de Marruecos en la crisis de Ceuta, afirmando que el Ejecutivo ha estado "al pie del cañón desde el primer momento". Durante una intervención en respuesta al líder de Vox, Santiago Abascal, Sánchez insistió en que no ha aceptado ninguna presión externa y que el país ha actuado con autonomía.

A pesar de las denuncias de la Fiscalía de Sevilla sobre una imagen difundida por el comunicador Vito Quiles, que atribuía comentarios al presidente marroquí, el gobierno español mantiene su postura de que Marruecos es un socio fiable. La crisis ha generado tensiones internas, con críticas a la falta de contundencia del Ejecutivo y a la necesidad de una mejor respuesta de los servicios de inteligencia.

Mientras, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, acusó a Rabat de aplicar una política de acoso contra el exclave, una denuncia respaldada por la UE. La situación sigue siendo un punto de tensión en la política española, con debates sobre la gestión de la crisis y la relación con Marruecos.