Trump prevé reunirse con el líder norcoreano Kim Jong Un antes de finalizar el año, según declaraciones recientes. El presidente estadounidense afirmó durante una rueda de prensa que espera celebrar el encuentro durante su próximo viaje a Asia, que podría tener lugar en noviembre. Esta decisión se produce tras la reducción de las maniobras militares conjuntas con Corea del Sur, que Trump calificó de "inapropiada y hostil".

La reducción de las maniobras ha sido interpretada por expertos como una señal de cambio en la política exterior de Estados Unidos. Según fuentes, Trump está priorizando su relación con Kim Jong Un, viéndolo como una pieza clave en su estrategia. Aunque no se han dado detalles sobre los temas a tratar, se especula que la reunión podría abordar cuestiones relacionadas con la desnuclearización.

Además, Trump ha elevado el número de armas nucleares de Corea del Norte a 57, describiéndolas como "muy potentes". Esta cifra refleja su postura de confrontación con Pyongyang, aunque también muestra una disposición a negociar. La tensión con Corea del Sur se ha agravado por la percepción de que Seúl no ha apoyado plenamente las iniciativas de Trump en temas como la guerra contra Irán o el control del estrecho de Ormuz.

La cumbre entre Trump y Kim representa un punto de inflexión en las relaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte, aunque su éxito dependerá de los objetivos y la disposición de ambas partes a comprometerse.