El exgobernador del estado mexicano de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, fue condenado a prisión preventiva por su presunta implicación en el caso Ayotzinapa, según informó la prensa local. La medida judicial fue dictada por un juez de control, quien determinó que Aguirre debía permanecer en prisión mientras se investiga su posible participación en la desaparición de 43 estudiantes normalistas en 2014.
Aguirre fue detenido en el Estado de México y se encuentra en el Penal Federal del Altiplano, en el municipio de Almoloya. Durante una audiencia, sus padres asistieron a la comparecencia, lo que refleja el impacto emocional del caso en las familias de las víctimas. La decisión de prisión preventiva se tomó tras la acusación de ocultar evidencias relacionadas con el caso, que ha sido uno de los más trágicos y polémicos en la historia reciente de México.
La investigación continúa abierta, y las autoridades esperan que nuevas pruebas aclaran el papel del exgobernador en los hechos. Mientras tanto, la comunidad sigue en espera de justicia por las desapariciones que marcaron un antes y un después en la lucha por la transparencia en el país.





























