La familia Vázquez, con cuatro generaciones de experiencia, preserva en Nombre de Dios, Durango, la producción artesanal de mezcal y sotol. Esta forma de vida ligada al campo y a la ganadería se convierte en un patrimonio que ahora busca salir del país. Los productos, elaborados con técnicas tradicionales, buscan encontrar nuevos mercados en Europa y otros continentes. La producción se mantiene en la región, donde la cultura y la historia del sotol y el mezcal son parte fundamental de la identidad local. La familia busca modernizar su enfoque sin perder la esencia de sus métodos ancestrales. Con la intención de expandirse internacionalmente, el sotol y el mezcal se presentan como alternativas sostenibles y con valor cultural. La promoción de estos destilados refleja un esfuerzo por valorar y difundir una herencia que ha sido transmitida de generación en generación.