Una jueza federal de Estados Unidos anuló la suspensión de visas impuesta por la administración de Donald Trump en 2017, que afectaba a 75 países. La decisión, tomada en un tribunal federal, consideró que la medida era contraria a la ley y violaba los derechos de los ciudadanos. La orden, conocida como la "lista de países prohibidos", fue implementada en 2017 con el objetivo de aumentar la seguridad en el país, pero fue criticada por grupos de derechos humanos y organizaciones legales. La jueza determinó que la política no tenía base legal sólida y que no se respaldaba con evidencia suficiente. Esta decisión marca un giro en la política migratoria del país, al permitir nuevamente la entrada de ciudadanos de esos países bajo ciertas condiciones. La medida sigue siendo un tema de debate en el ámbito político y legal.