El país inició oficialmente la estación meteorológica de otoño el 1 de junio, marcando el inicio de un periodo caracterizado por temperaturas más frescas y un aumento en la precipitación. Según datos del Servicio Meteorológico Nacional, la transición se produce de manera gradual, con un descenso progresivo de las temperaturas diurnas y nocturnas.

Este cambio climático influye directamente en la formación de ciclones tropicales, que suelen ser más frecuentes durante esta época del año. Los expertos advierten que las lluvias intensas podrían causar inundaciones en zonas bajas y afectar la vegetación, especialmente en regiones con bosques tropicales.

Aunque el otoño trae un ambiente más fresco, también implica una mayor humedad, lo que exige precauciones en la agricultura y en la salud pública. Las autoridades recomiendan a la población mantenerse informada sobre los pronósticos y tomar medidas preventivas ante posibles desastres naturales.

La llegada del otoño también representa un cambio en la rutina de los ciudadanos, con una mayor demanda de ropa ligera y actividades al aire libre.