Trump negó que Estados Unidos esté forzando a Irán a negociar, afirmando que su país se encuentra en una posición favorable tras el control del estrecho de Ormuz y la crisis económica iraní. Las declaraciones del mandatario se dan en un contexto de creciente tensión entre Washington y Teherán, tras una pausa de casi un mes sin hostilidades.
El Ejército de Kuwait informó de la interceptación de drones iraníes, señalando una retorsión iraní contra bases estadounidenses en la región. Mientras, Irán acusó a Estados Unidos de un bombardeo que dejó cuatro muertos en una boda en el sur del país, prometiendo una respuesta firme.
Las autoridades iraníes también instaron al pueblo a sublevarse contra el régimen, mientras Trump insistió en que no busca forzar negociaciones, sino mantener una postura de resistencia. La situación se complica con amenazas de represalias por parte de ambos lados, poniendo de relieve la escalada del conflicto.
La tensión entre Estados Unidos e Irán persiste, con nuevas acciones militares y declaraciones conflictivas que ponen en peligro la estabilidad regional.


























