Europa atraviesa una ola de calor sin precedentes, que ya ha causado más de 25.000 muertes. Según informes recientes, la temperatura en varias regiones ha superado los 40 grados Celsius durante semanas, afectando especialmente a personas mayores y con condiciones de salud crónicas.
Las autoridades han alertado sobre el riesgo de sobrecalentamiento y han recomendado medidas de prevención. Aunque no se ha confirmado oficialmente el número exacto de fallecidos, los datos preliminares indican un aumento significativo en las muertes relacionadas con el calor.
La situación ha generado una respuesta coordinada entre varios países europeos, que han activado planes de emergencia. Se ha destacado la importancia de la vigilancia en hogares y centros de cuidado.
El fenómeno climático se atribuye a patrones meteorológicos anómalos, que han prolongado el periodo de calor en la región. Se espera que las temperaturas se mantengan elevadas durante las próximas semanas.


























