El precio del petróleo Brent superó los 100 dólares por barril, impulsado por la prolongación del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Esta subida afecta directamente los costos de los combustibles, incluyendo la gasolina y el diésel, lo que podría influir en las economías regionales y globales.

Estados Unidos impuso nuevas sanciones contra redes financieras vinculadas a proxies iraníes en Medio Oriente, como Kataib Hezbollah y una red de cambistas libaneses. Estas medidas son parte de una estrategia económica para debilitar la influencia iraní, mientras la tensión entre ambos países se intensifica.

Además, se reportó un ataque con proyectiles contra dos barcos en aguas al oeste de Omán, cerca de Jasab. Este incidente ocurre en un contexto de creciente inestabilidad en el Golfo Pérsico, donde la guerra entre Estados Unidos e Irán ha generado una serie de incidentes que afectan la seguridad marítima.

La escalada de hostilidades podría tener consecuencias en la estabilidad del mercado petrolero, con posibles interrupciones en la producción y transporte de crudo, lo que podría elevar aún más los precios en los próximos meses.