Carlos Cacho, estilista de Trujillo, negó haber agredido a un menor con autismo, según una denuncia presentada por una madre. La mujer relató que su hijo se acercó al profesional para conversar, pero fue empujado y luego objeto de burlas por su forma de hablar. Cacho respondió que "jamás lo empujé" y rechazó las acusaciones de discriminación.
La situación se desencadenó cuando el menor, con diagnóstico de autismo, visitó el local del estilista. Según la madre, el joven fue tratado de manera inapropiada, lo que generó preocupación en su entorno. Cacho, en declaraciones recientes, insistió en que no hubo contacto físico violento y que las críticas se limitaron a comentarios sobre su forma de comunicación.
Las autoridades locales están investigando el caso para aclarar los hechos. Mientras tanto, la comunidad local ha reaccionado con descontento, exigiendo respeto hacia personas con discapacidad. La madre, que no ha revelado su nombre, continúa buscando respuestas y apoyo para su hijo.
El caso ha generado debate sobre el trato hacia personas con autismo en el ámbito profesional. Aunque Cacho niega las acusaciones, la situación sigue siendo objeto de atención pública.
























