El empresario minero Jenss Lara describió cómo fue interceptado por un grupo de hombres que se hicieron pasar por policías en Trujillo. Según su relato, los sujetos lo esposaron y lo llevaron por la fuerza a un lugar oculto. La policía reveló que el empresario permaneció 36 horas en una cavidad subterránea con puerta blindada. La investigación sugiere que el secuestro podría estar vinculado a extorsiones contra la familia Lara. Lara mencionó que se encontraba mareado y no sospechó que los hombres eran delincuentes. El caso ha generado preocupación en la región, con autoridades que han detenido más de 12 personas relacionadas con el crimen.