Vladimir Cerrón, líder del partido Perú Libre, afirmó haber permanecido en Perú durante casi tres años sin ser localizado por las autoridades. Esta declaración surge tras su reaparición pública, en la que cuestionó la capacidad de la Policía Nacional de Perú para rastrear su ubicación durante ese periodo. Cerrón sostuvo que estuvo fuera del alcance de las autoridades, lo que generó especulaciones sobre su paradero y la eficacia de las instituciones encargadas de seguridad.

Ernesto Zunini, vocero de Juntos por el Perú, respondió a la reaparición de Cerrón señalando que ambos partidos no comparten una agenda política. Zunini destacó la falta de presencia de Perú Libre en el Parlamento y advirtió sobre la posible pérdida de su inscripción. Esta situación refleja tensiones entre grupos políticos en el país, donde la ausencia de Cerrón durante un periodo prolongado ha generado debates sobre transparencia y control.