El gobierno peruano anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán, en medio de tensiones en Medio Oriente y por las restricciones que afectan la navegación y el comercio internacional en el estrecho de Ormuz. La decisión fue tomada por la presión ejercida por el régimen iraní, según fuentes oficiales.
El Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que las restricciones en el estrecho de Ormuz han impactado negativamente en el comercio y la navegación, afectando a países que dependen de esta ruta marítima. Además, el gobierno peruano criticó la represión interna en Irán y las limitaciones a las inspecciones nucleares.
Aunque las relaciones diplomáticas se han roto, se mantiene la cooperación consular entre ambos países. La decisión refleja la creciente preocupación del Perú por la estabilidad en la región y la libertad de tránsito en zonas clave para el comercio internacional.
La ruptura de relaciones diplomáticas marca un cambio en la política exterior peruana, que busca defender los intereses nacionales en un contexto de tensión geopolítica.



















