Un sismo de magnitud 7,4 sacudió el país el 10 de agosto, causando graves daños en varias ciudades, según informes oficiales. El balance de víctimas fatales se eleva a 169 personas, mientras que el número de heridos supera los 600, según la Asociación de Alcaldes (reforma.com). Los daños más severos se registraron en Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, donde se reportaron 165 edificaciones colapsadas (diariocorreo.pe).
En Pereira, un edificio de tres pisos cayó sobre una pareja venezolana, resultando en su muerte. Esta tragedia destaca el impacto del sismo en zonas urbanas. Las autoridades continúan evaluando el alcance de los daños y coordinando esfuerzos de rescate.
Múltiples edificios se derrumbaron en distintas regiones, causando pánico entre la población. Testigos describen escenas de caos en las calles de Cali, donde los escombros aún se pueden ver. La situación sigue siendo crítica, con la necesidad de más recursos para la ayuda humanitaria.
La Asociación de Alcaldes ha llamado a la población a mantener la calma y seguir las indicaciones de las autoridades. El terremoto sigue siendo el evento más grave del país en los últimos años.

























