La Administración de Seguridad en los Transportes (TSA) de Estados Unidos aclaró que ciertos alimentos, incluido uno popular, son considerados líquidos y están sujetos a las restricciones habituales en los vuelos nacionales. Esta decisión busca garantizar la seguridad en los puntos de control, aplicando las mismas normas que se usan para otros líquidos.
El alimento en cuestión, que no fue especificado, podría incluir opciones como el puré de maní o la pasta, entre otros. La TSA explicó que, al igual que el agua o el aceite, estos productos deben cumplir con las reglas de tamaño y presentación para ser llevados en la cabina.
Esta medida afecta a viajeros que llevan estos alimentos en su equipaje de mano. Los pasajeros deben asegurarse de cumplir con las normas establecidas, lo que podría implicar dividir las porciones o usar recipientes adecuados. La TSA destacó que la decisión no cambia las reglas generales, pero aclaró una ambigüedad previa.
La medida busca evitar riesgos potenciales y mantener la seguridad en los aeropuertos. Los viajeros deben estar informados para no enfrentar problemas al momento de abordar.


























