Un grupo de activistas colombianos ha denunciado la corrupción en la gestión de desastres naturales, señalando que los mismos actores involucrados en casos anteriores están nuevamente en el centro de la controversia. La denuncia se da en el contexto de una serie de eventos climáticos extremos, incluyendo terremotos, incendios y la influencia del fenómeno El Niño, que han afectado a varias regiones del país.

Los investigadores destacan que la falta de transparencia en la asignación de recursos y en la toma de decisiones ha generado desigualdades en la respuesta a las emergencias. Según fuentes locales, ciertos grupos han aprovechado la situación para obtener beneficios personales, en lugar de garantizar una ayuda efectiva a las comunidades afectadas.

La situación ha generado preocupación entre organizaciones de derechos humanos, que han llamado a una auditoría independiente de los procesos de gestión de desastres. Aunque no se han presentado acusaciones formales, la presión por una mayor transparencia sigue aumentando.

La comunidad científica también ha expresado su preocupación, señalando que la corrupción en este ámbito no solo afecta la eficacia de las acciones, sino que también pone en riesgo la seguridad de las personas en situaciones críticas.