Un ataque con drones contra una base militar en el municipio de Ocaña, departamento de Norte de Santander, dejó dos militares muertos y cinco heridos, según informaciones locales. El hecho ocurrió cerca de la frontera con Venezuela y fue atribuido al grupo rebeldes ELN. El Ejército colombiano denunció la acción como una violación del Derecho Internacional Humanitario.

El gobierno regional y el Ministerio de Defensa se reunieron en el lugar para coordinar medidas de seguridad. El ataque, que incluyó explosivos y fusiles, causó daños en un helicóptero de la Fuerza Aérea. Un francotirador del ELN fue detenido en la zona el jueves, según fuentes oficiales.

La zona de Ocaña ha sido escenario de tensiones entre fuerzas gubernamentales y grupos insurgentes. El ataque refleja la persistencia de la violencia en la región fronteriza. Las autoridades investigan la responsabilidad del incidente y evalúan la seguridad en la zona.

La operación contra el ELN continúa en el norte de Santander, donde se han intensificado los esfuerzos para controlar la zona. La situación sigue siendo delicada, con riesgos para personal militar y civiles.