Equipos de rescate continúan buscando a más de 1468 personas en Nepal, tras la avalancha que ya dejó 392 muertos. La tragedia ocurrió en la región de Kavre, donde un deslizamiento de tierra sepultó una gran cantidad de viviendas y estructuras. Las autoridades locales han activado protocolos de emergencia y han pedido apoyo a equipos especializados en rescates en zonas montañosas.

Más de 1000 voluntarios y personal de emergencia se han movilizado para localizar a los supervivientes y evacuar a las familias afectadas. La infraestructura en la zona es limitada, lo que dificulta el acceso a las áreas más afectadas. Mientras tanto, se ha establecido un centro de coordinación en Katmandú para gestionar la respuesta y distribuir ayuda.

La avalancha ha generado una gran preocupación en la comunidad local y ha llamado la atención de organizaciones internacionales que han ofrecido su apoyo. Aunque el número de víctimas sigue siendo elevado, las autoridades esperan que los esfuerzos de rescate puedan encontrar a más sobrevivientes en los próximos días.