Trump negó durante una conferencia de prensa que Estados Unidos negocie con Irán, afirmando que la prioridad del gobierno es ejercer presión económica sobre ese país. En declaraciones, el presidente señaló que Estados Unidos no busca reuniones con Irán, lo que contradice informes previos que sugirieron una posible conversación diplomática. Sin embargo, un portavoz del gobierno confirmó que existe una operación activa con el objetivo de debilitar la economía iraní, sin especificar los métodos utilizados.

Por otro lado, se informó que Trump avanza en un acuerdo que permitiría a Estados Unidos participar en campos petroleros venezolanos. Esta medida, que busca aumentar la producción de petróleo, se enmarca en una política de presión económica contra países con los que Estados Unidos tiene tensiones. Aunque no se detallaron los términos del acuerdo, se destacó la importancia de esta iniciativa para fortalecer la posición económica del país.