El nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, autorizó operaciones militares conjuntas con Estados Unidos en el país, según confirmó el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth. Esta decisión, anunciada tras un terremoto de magnitud 7.4 que dejó 281 muertos, 3,824 heridos y 379 desaparecidos, se enmarca en una colaboración para combatir el narcoterrorismo.
El gobierno colombiano busca apoyo estadounidense para enfrentar grupos armados y narcoterroristas, en un contexto de emergencia humanitaria tras el sismo. La colaboración incluirá operaciones conjuntas en territorio colombiano, dentro de la Coalición contra los Carteles de las Américas.
La medida ha generado debate, ya que algunos críticos temen por la independencia nacional. A pesar de esto, el gobierno colombiano destaca la necesidad de una respuesta coordinada para garantizar la seguridad.
La situación sigue siendo compleja, con más de 102,105 personas afectadas por el desastre. La colaboración con EE.UU. Se presenta como una herramienta para fortalecer la lucha contra el narcotráfico en la región.






















