Corea del Norte acusó a Estados Unidos de realizar un "ensayo de agresión" en relación con los ejercicios militares que se iniciarán el próximo lunes entre Estados Unidos y Corea del Sur. Pyongyang los describió como una "grave amenaza" para la seguridad regional.

Las maniobras, que incluyen simulacros de ataques aéreos y ejercicios de defensa, son parte de la rutina anual entre las dos potencias. Sin embargo, Pyongyang ha mostrado en los últimos meses una postura más dura, criticando las acciones de Seúl y Washington como una provocación.

El gobierno norcoreano ha insistido en que las maniobras aumentan la tensión en la península coreana y podrían llevar a un conflicto. Aunque no se han anunciado sanciones o medidas militares directas, la retórica ha sido más agresiva que en años anteriores.

La situación sigue siendo vigilada por las autoridades internacionales, que buscan evitar un escalado de la tensión en una región ya muy tensa.