El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el lunes dejó 281 muertos y 3,824 heridos, según el nuevo balance anunciado por el presidente Abelardo de la Espriella. La emergencia humanitaria persiste en el país, con 379 personas aún desaparecidas y 44,936 familias afectadas. La búsqueda de sobrevivientes se extenderá hasta el sábado en la ciudad de Cali, donde se registraron los daños más graves.

El sismo, que afectó a 426 municipios en 15 departamentos, ha provocado un colapso en infraestructuras y viviendas. Las autoridades trabajan para garantizar la seguridad de los habitantes y proporcionar ayuda inmediata. A pesar de los esfuerzos, la situación sigue siendo crítica, con miles de personas sin hogar y necesitando asistencia médica y alimentaria.

La tragedia ha generado una respuesta internacional, con llamados a la solidaridad y apoyo. Sin embargo, la crisis sigue siendo un desafío para las instituciones locales. La población mantiene la esperanza de encontrar supervivientes, aunque el impacto humano es profundo y la reconstrucción será un largo proceso.