El gobierno colombiano estudia la posibilidad de utilizar el herbicida glufosinato de amonio para fumigar cultivos de hoja de coca en zonas rurales. Esta medida podría permitir reanudar la lucha contra el cultivo ilegal, aunque con riesgos ambientales y sanitarios. El glufosinato es un producto químico ampliamente utilizado en la agricultura, pero su uso en cultivos ilícitos ha generado debate por su impacto en la salud y el ecosistema.

La decisión se tomaría tras una evaluación de organismos científicos y ambientales, que analizarían los efectos a largo plazo de su aplicación. Aunque el gobierno ha promovido alternativas más seguras, la presión por reducir el cultivo de hoja de coca ha llevado a considerar opciones más agresivas. Los agricultores y organizaciones ambientales han expresado preocupación por la posible contaminación de suelos y agua.

La propuesta aún no ha sido aprobada, pero su discusión refleja la complejidad de la lucha contra el narcotráfico en el país. Mientras se busca una solución sostenible, el debate continúa entre políticas de control y protección del medio ambiente.