Estados Unidos atacó dos petroleros iraníes en aguas cercanas a la costa de Jask, en la provincia de Hormozgan, según informó la televisión estatal iraní. El incident ocurrió en el estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el transporte de crudo. La agresión estadounidense se produce en medio de una escalada de tensión entre ambos países, tras una serie de ataques recientes contra embarcaciones estadounidenses en el Golfo Pérsico.

El precio del petróleo Brent superó los 100 dólares por barril en las últimas horas, en respuesta a la crisis. Las acciones en Wall Street también se vieron afectadas, con una caída en los mercados financieros. Irán condenó los ataques como una violación del derecho internacional y reivindicó su derecho a defender sus intereses.

El Ministerio iraní de Exteriores destacó que la agresión estadounidense representa una amenaza para la estabilidad regional. Mientras tanto, Irán anunció que bombardeó una base militar estadounidense en Jordania, en un gesto de represalia. La situación continúa en ebullición, con el riesgo de un conflicto más amplio en la región.