Unicef ha anunciado que iniciará obras de rehabilitación de infraestructuras hídricas en Venezuela tras los sismos que afectaron el país. Las labores se centrarán en las plantas de tratamiento de agua en las ciudades de Mamo y Naiguatá, regiones que sufrieron daños significativos. Según fuentes oficiales, estas obras beneficiarán a hasta 250.000 personas.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos internacionales para restablecer servicios básicos en zonas afectadas. Las infraestructuras hídricas son clave para garantizar el acceso al agua potable y la gestión adecuada de residuos. La rehabilitación incluirá la reparación de sistemas de distribución y la mejora de la calidad del agua.
El programa contará con el apoyo de organizaciones locales y expertos en gestión de recursos hídricos. Se espera que las obras comiencen en los próximos meses y se lleven a cabo en coordinación con las autoridades locales. La recuperación de los servicios hídricos es un paso fundamental para la reconstrucción del país.



















