La embajada de Estados Unidos en Cuba alertó sobre un aumento de casos de enfermedades diarreicas en el país, vinculando este incremento al deterioro de los sistemas de agua y energía. Según la institución, el problema afecta la disponibilidad de agua segura y el almacenamiento adecuado de alimentos, lo que eleva los riesgos para la salud de la población.
La alerta se emitió tras un informe que muestra un crecimiento en la incidencia de enfermedades transmitidas por el agua, como la diarrea aguda y la salmonelosis. La embajada instó a las autoridades cubanas a tomar medidas urgentes para mejorar la infraestructura hídrica y garantizar el acceso a servicios básicos.
Aunque no se han reportado muertes directas relacionadas con estos casos, la embajada destacó la necesidad de acciones inmediatas para prevenir contagios y proteger a la comunidad. Las autoridades locales han confirmado la situación y han iniciado evaluaciones en varias zonas del país.

























