La Embajada de Estados Unidos en La Habana emitió una alerta sanitaria el 4 de septiembre de 2026, informando sobre un aumento significativo de enfermedades diarreicas en varias zonas del país. Esta situación se relaciona con el deterioro continuo de la infraestructura de agua y electricidad en la isla. La alerta, publicada en el sitio oficial de la embajada, destaca la necesidad de medidas de prevención y higiene para evitar contagios.

La crisis sanitaria se da en un contexto de dificultades económicas que afectan a Cuba. El expresidente Raúl Castro reapareció en un acto militar, señalando la gravedad de la situación económica agravada por el bloqueo petrolero y las sanciones estadounidenses. Aunque no se mencionan directamente vínculos entre la crisis económica y la propagación de enfermedades, la falta de recursos básicos puede contribuir a la situación sanitaria.

La Embajada insta a la población a tomar precauciones, como el uso de agua potable y la higiene personal, para reducir el riesgo de contagio. Aunque no se han reportado casos graves, la alerta refleja preocupación por la salud pública en un momento de inestabilidad en el país.