La Fiscalía General de la República (FGR) negó que existan datos con fuerza legal para iniciar una investigación contra Andy López Beltrán, hijo del Presidente Andrés Manuel López Obrador. Según informes, no hay pruebas suficientes para vincularlo directamente a actividades de huachicol o contrabando de combustible, según declaraciones de funcionarios aduanales y testigos protegidos.
Aunque se menciona a Andy en contextos relacionados con el poder político, la FGR sostiene que no hay elementos legales que lo relacionen con actos delictivos. Las investigaciones en curso se centran en otros involucrados, sin confirmar su participación directa.
La prensa ha señalado la influencia de la familia política en los negocios de Andy, pero no se ha presentado evidencia concreta. La presidenta Claudia Sheinbaum ha enfrentado dificultades para defender a su cuñado, a pesar de su relación con el líder del Partido Morena.
Las autoridades insisten en que la investigación continúa, pero sin resultados concluyentes. La situación refleja la complejidad de las redes políticas y económicas en el país.





























