Gobernadores morenistas han criticado la decisión unilateral del gobernador Rubén Rocha de volver al Gobierno, considerando que esta acción refleja desmesura y personalismo. La crítica surgió tras la decisión de Rocha de reingresar al Ejecutivo, lo que ha generado descontento entre otros mandatarios del partido.
Los líderes morenistas han llamado a Rocha a la "madurez", señalando que su retorno al Gobierno fue realizado sin coordinación con el resto del partido. Esta situación ha generado tensiones internas, ya que algunos consideran que la decisión fue impulsada por intereses personales más que por necesidades institucionales.
La reacción de los mandatarios ha sido clara y directa, destacando la falta de diálogo y la necesidad de una postura más colectiva. Aunque no se han anunciado sanciones, la situación podría afectar la cohesión del partido en las próximas semanas.
La decisión de Rocha sigue siendo un tema de debate dentro del partido, con opiniones divididas sobre si fue una acción correcta o un error de cálculo político.




























