Legisladores y líderes de la oposición mexicana criticaron el regreso al cargo del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, acusado de tener nexos con el crimen organizado. Esta decisión, según la oposición, confirma que el narcotráfico ejerce influencia en el gobierno mexicano y representa una "vergüenza nacional". Rocha, aliado del expresidente Andrés Manuel López Obrador, fue señalado por una fiscalía estadounidense de colaborar con grupos delictivos. A pesar de las acusaciones, el gobernador recuperó su cargo este viernes.

Rocha defendió su postura afirmando que Estados Unidos nunca presentó pruebas sólidas contra él. Esta situación ha generado tensión entre la izquierda mexicana y Estados Unidos, que ha mantenido una postura crítica sobre la presencia del narcotráfico en la política local. La oposición considera que el regreso de Rocha refleja una falta de firmeza en la lucha contra el crimen organizado.

La decisión ha sido vista como un signo de debilidad en la estructura gubernamental mexicana. Mientras tanto, la fiscalía estadounidense sigue investigando los nexos que se le atribuyen al gobernador. La situación sigue siendo un tema de debate en el país, con críticas y defensas que se enfrentan en el ámbito político.