La Ciudad Autónoma de Buenos Aires registró en agosto una desaceleración en su tasa de inflación, según datos recientes. Aunque el índice mensual mostró una reducción en el ritmo de subida de precios, el aumento anual sigue siendo preocupante. Los alimentos, alquileres, servicios de salud y transporte continúan siendo los sectores más afectados.

Los precios de los alimentos subieron un 0,8% en el mes, un descenso frente al incremento del 1,5% de julio. Sin embargo, el costo de los alquileres aumentó un 1,2%, manteniendo una tendencia ascendente. En el ámbito de la salud, los servicios médicos experimentaron un alza del 1,1%, mientras que el transporte público registró un incremento del 0,9%.

La desaceleración en la inflación mensual podría ser temporal, ya que el índice anual sigue en alza. Analistas económicos señalan que la situación sigue siendo crítica, especialmente para los hogares con ingresos fijos. La estabilidad en los precios de los alimentos y el transporte podría ser un factor positivo, pero la presión sobre el costo de vida persiste.

La situación sigue siendo monitoreada por instituciones financieras y organismos locales, que evalúan las medidas necesarias para contener la inflación a largo plazo.