El presidente estadounidense, Donald Trump, mantuvo una conversación telefónica con su homólogo ruso, Vladimir Putin, en la que pidió el fin de la guerra en Ucrania. La llamada, que duró una hora, se realizó después de reuniones de enviados estadounidenses con Moscú y Kiev, con el objetivo de reactivar las negociaciones. Ambos líderes se comprometieron a mantener contactos tras las últimas conversaciones.
Según fuentes rusas, la conversación fue calificada como "constructiva y muy franca", con enfoque en el conflicto ucraniano. Trump expresó su deseo de restablecer relaciones entre Washington y Moscú, mientras que Putin afirmó no tener "planes hostiles" contra Europa. La llamada se produce en un contexto de tensión internacional, con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confiando en reanudar conversaciones de paz en septiembre.
Zelenski sugirió que Putin podría ceder una victoria diplomática a Trump antes de las elecciones de medio término en Estados Unidos, programadas para noviembre. Aunque no se alcanzó un acuerdo concreto, la conversación reflejó un intento de mejorar la comunicación entre las potencias involucradas en el conflicto.



















