Perú enfrenta una tragedia tras el sismo de magnitud 7,2 que sacudió el país. Según informes de la Oficina Nacional de Gestión de Riesgos, al menos 321 personas han perdido la vida y otras 275 se encuentran desaparecidas. El gobierno ha anunciado que ya inició la fase de reconstrucción, aunque la situación sigue siendo crítica en varias regiones afectadas.
El epicentro del terremoto se ubicó en la zona central del país, causando daños significativos en viviendas y infraestructura. Las autoridades han activado protocolos de emergencia y han pedido apoyo a organismos internacionales. Aunque se ha logrado evacuar a miles de personas, la búsqueda de supervivientes continúa en áreas remotas donde las condiciones son extremas.
Mientras se evalúa el alcance total del desastre, se ha destacado la rápida respuesta de las instituciones locales y la solidaridad de la población. La reconstrucción, sin embargo, enfrentará desafíos importantes, especialmente en zonas con poca infraestructura. El sismo marca un nuevo punto de inflexión en la historia reciente del país.
La Ungrd continúa actualizando los datos de víctimas y daños, pero el número de afectados podría aumentar a medida que se realizan más evaluaciones en el campo.


























