El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, decretó el estado de emergencia económica, social y ecológica tras el sismo de magnitud 7.4 que afectó al centro-oeste del país el 10 de agosto. El terremoto, cuyo epicentro se ubicó en el municipio de San José del Palmar, departamento del Chocó, provocó daños significativos en la región. La medida busca facilitar la atención a las víctimas y la recuperación de la zona.
El sismo ocurrió apenas unos días después de que el presidente asumiera su cargo a principios de agosto. Varios medios informaron sobre el impacto del seísmo, destacando su intensidad y los daños a las infraestructuras. Las autoridades han establecido centros de alivio temporal para atender a las personas afectadas.
Además, el gobierno anunció la suspensión de las emisoras de paz, una decisión rechazada por el firmante de paz Rodrigo Londoño. Aunque esta medida no está directamente relacionada con el terremoto, refleja la complejidad de la situación política en el país.
El presidente también dio a conocer la nueva cúpula militar, con el general Erick Rodríguez Aparicio como nuevo comandante de las Fuerzas Militares. Esta decisión se produce en un contexto de crisis nacional tras el desastre natural.























