Un terremoto de magnitud 7,4 ha sacudido la región de Chocó en Colombia, afectando comunidades con escasos recursos y baja resiliencia. La zona, ya vulnerable por su infraestructura deficiente, enfrenta ahora un doble golpe: el sismo y la falta de vías para responder a la emergencia.
El epicentro del sismo se ubicó en Chocó, un departamento del norte del país conocido por su pobreza y su acceso limitado a servicios básicos. Según fuentes de la ONU, la población local carece de medios para enfrentar desastres naturales, lo que complica la respuesta inmediata.
La falta de carreteras y hospitales adecuados dificulta la llegada de ayuda. Las autoridades locales han llamado a la solidaridad nacional para apoyar a las familias afectadas. Mientras se evalúa el daño, se avisa que el riesgo de deslizamientos y desastres secundarios sigue presente.
La situación exige una coordinación urgente entre gobiernos y organismos internacionales para garantizar la seguridad de las personas y la restauración de la infraestructura.























