Un terremoto de magnitud 7,4 ha sacudido la región de Chocó en Colombia, dejando al menos 250 muertos y causando daños significativos en varias localidades. El sismo, con epicentro a unos 80 kilómetros de profundidad, ocurrió el 13 de agosto y ha generado una crisis de emergencia en el país. Las autoridades han confirmado que el número de víctimas fatales sigue en aumento, mientras que las operaciones de rescate continúan en áreas afectadas.

En el municipio de Silos, el templo de Santa María de Silos ha sido evacuado debido al riesgo de colapso de su cubierta. Los expertos han alertado sobre la posibilidad de que estructuras antiguas se vean comprometidas por el movimiento telúrico. Por su parte, el presidente Abelardo De La Espriella ha justificado las dificultades en la gestión de la crisis, señalando la complejidad de la situación y la necesidad de coordinar esfuerzos entre diferentes instituciones.

La Unión Europea ha anunciado la entrega de 11,9 millones de reales brasileños en ayuda humanitaria para apoyar a las víctimas. Mientras tanto, los ciudadanos se muestran en estado de shock, con muchos afectados sin acceso a servicios básicos. La situación sigue siendo crítica, y se espera que las autoridades continúen con las labores de evaluación y rescate en las próximas horas.