Trump expresó preocupación sobre los riesgos potenciales de la inteligencia artificial (IA) y su impacto en la seguridad nacional, durante una intervención reciente. El ex presidente destacó la necesidad de un marco regulatorio más estricto para controlar el desarrollo y la aplicación de esta tecnología. Su comentario se da en un contexto donde el debate sobre la regulación de la IA ha ganado fuerza en Estados Unidos, con críticas de expertos y legisladores sobre su posible uso en sectores sensibles como la defensa y la privacidad.

La creciente preocupación por la seguridad en torno a la IA se ha traducido en una serie de iniciativas legislativas en el Congreso, que buscan establecer normas claras sobre su uso. Aunque Trump no propuso nuevas medidas, su intervención reflejó una postura más vigilante hacia la tecnología, en contraste con la visión más optimista de algunos sectores tecnológicos. Esta postura podría influir en las discusiones futuras sobre regulación y ética en el desarrollo de la IA.